Parques nacionales de las Rocosas

Llegamos a Calgary sanos y salvos, pero lo mejor de todo es que nuestras bicicletas también. En Vancouver, nos las hacen recoger, abrir las cajas y las revisan bastante, control pasado las vuelven a meter en una cinta y otra vez a cruzar los dedos.

Calgary es una ciudad tranquila, no muy grande, pero con unos caminos para la bici espectaculares. Contamos con un gran anfitrión que se toma el día libre y nos acompaña a comprar algunas cosas y nos ofrece un paseo precioso en bicicleta por la ciudad.

Con mucha pena, dejamos de nuevo el calor del hogar, la aventura comienza ya!! Desde Calgary cogemos la high way 1A, es una carretera de doble dirección menos transitada que la principal que discurre entre reservas indias, los arcenes son suficientemente anchos para circular tranquilo. Durante dos días la recorremos para llegar a las Montañas Rocosas. Nuestra primera parada en ciudad, es Canmore. Es bastante pequeña y turística, no contamos con alojamiento, pero como es día de mercado, nos ponemos a hablar con unos y otros, finalmente una chica de un puesto nos permite poner la tienda en su jardín y usar el baño. Es nuestro primer contacto con las mega casas que tienen por aquí.

image
High way 1A, camino al Banff. Adrian Cuéllar. 2015

Desde Canmore, tomamos un camino genial por el que solo circulan bicicletas que nos lleva directamente hasta nuestro siguiente destino el lago Minnewanka. Por este camino, no tenemos que pagar la entrada al parque natural, en cambio por la autopista hay más control. Eso sí, hoy acabamos en camping porque queremos ducharnos y secarnos después de la lluvia que nos ha recibido en el corazón de las Rocosas. El camping (Two Jack) nos parece bastante caro 27.40$ canadienses, por servicios muy limitados. Por suerte, la lluvia nos da una tregua y podemos hacer una marcha, durante la cual vemos el lago Minnewanka.

image
Lago Two Jacks (Banff). Adrián Cuéllar. 2015

Nuestro siguiente destino dentro del parque es Castle Mountain, la carretera se pone exigente en ocasiones, pero las vistas merecen la pena. Todo el camino la hacemos por el Bow Valley Trail, una carretera poco transitada por la que se rueda muy cómodo. Hoy hacemos una marcha más pequeña de lo deseado, ya que nos hemos caído de las bicis. Por suerte, la caída, aunque a gran velocidad, no nos produce lesiones de gravedad. Eso sí, las alforjas nuevas salen mal paradas, algunas prendas de ropa también y los daños personales son heridas y quemaduras por el asfalto, toca descansar y cuidar que las heridas no se infecten, pero, sobre todo, hay que resolver los porqués de la caída, para así evitar más en el futuro, aunque, claro está que el riesgo existe.

En Castle Mountain compartimos parcela con una pareja mayor, les pagamos la mitad y así nos ahorramos algo de dinero, además tienen preparado un súper fuego, nos dan tes calentitos y algo de arroz buenísimo. Pasamos una gran velada charlando con ellos, Alex y Victoria son una pareja muy amable.

image
Camping Castle Mountain junto a Alex. Adrián Cuéllar. 2015

Dejamos el camping para poner rumbo al Lago Louise, el camino no es muy duro, excepto los cuatro kilómetros de subida intensa, con arcén pequeño y mucho mucho tráfico. La verdad el lugar es precioso, y cientos de personas lo visitan. Nosotros además de disfrutar de las vistas desde abajo, nos hacemos una marcha hasta el mirador, una ruta corta pero bastante empinada. Para dormir hemos de hacer aún unos cuantos kilómetros hasta el pueblo de Field, allí encontramos un camping cerrado, por estar fuera de temporada, nosotros acampamos lo más escondidos posible y allí nos quedamos.

En la zona de Field que se encuentra dentro del parque nacional de Yoho, hay un montón de marchas para hacer, nosotros elegimos subir en bici 11 kilómetros hasta el lago Esmeralda y allí aparcamos nuestras bicis, hacemos una ruta de más de 800 metros de desnivel para llegar al lago Hamilton. Un preciosos lago que descansa a los pies de un glaciar, uno de los lugares más bonitos que vemos hasta ahora.

image
Lago Hamilton. Adrián Cuéllar. 2015

Nuestro siguiente destino es Golden, pero ya es muy tarde, así que tenemos que hacer noche por el camino, de nuevo un camping cerrado es nuestra opción.

A la mañana siguiente llegamos a la pequeña ciudad de Golden, aquí contamos con una anfitriona de Warm Shower, así que no tenemos que pensar en encontrar un lugar para poner la tienda. Las experiencias en Warm Shower en Canadá superan con creces nuestras expectativas, aconsejamos a todo el mundo que se acerque por estos lares a probarlo porque merece la pena, la gente es encantadora. Antes de llegar a la casa, un tipo que nos ve, nos anima a entrar en una iglesia luterana, nos dice ahí dan pan gratis, y claro eso es irresistible. La señora nos da panecillos, unos ricos muffins de carrot cake, algunas bolsas de snack y una camiseta para mí, la que llevaba el día de la caída salió muy mal parada y la tuve que tirar.

image
Cogiendo panecillos en la iglesia luterana. Adrián Cuéllar. 2015

El día en Golden empieza redondo y acaba aún mejor, la casa en la que nos quedamos habitada por seis jóvenes es genial, nada mas llegar nos ofrecen ducha, lavar la ropa y para cenar uno de ellos hace unos increíbles y gigantes bocadillos de carne de cerdo asada durante 9 horas en el horno con azúcar, zumo de manzana, cebolla y hierbas. Qué más podemos pedir, bueno sí vino, unas galletas rebozadas y fritas especialidad nuestra que les hacemos y muy muy buena compañía y risas.

El día ha cundido tanto que hemos podido cambiar el aceite a los Rolhoff, comprar, reparar las alforjas y descansar.

Próximo destino el Glacier National Park, ya por la carretera apunta maneras y no decepciona cuando llegas. Llegar al Roger Pass, es duro, son diez kilómetros de subida que se hacen largos. Pero una vez en el parque las vistas de las cataratas que fluyen a raudales y los glaciares son increíbles. De todos los vistos este es con el que nos quedamos por su espectacularidad.

En líneas generales en la carretera los coches, camiones y caravanas (que aquí hay muchas) respetan a los ciclistas. Los arcenes son bastante anchos, aunque si es verdad, que vamos a tomar otros caminos que no sean la carretera principal, cuando sea posible, para evitar el tráfico. En cuanto a seguridad para las bicis, si es verdad que nosotros somos muy desconfiados y siempre las atamos, las bicis robadas en España dolían mucho, pero aquí son nuestro pan, no obstante esta gente es bastante honrada, sobre todo, porque estamos pasando por ciudades pequeñas y parque naturales, en Vancuver ya será otra historia, pero para saber como nos las arreglamos hasta allí tenéis que seguir leyendo los siguientes post.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s